
El caso es que tuvimos que encerrarnos en la casa, sin agua y sin luz (esto suena muy fuerte, pero otros muchos días hemos estado así), pero ayer lo que había fuera eran enormes ráfagas de viento y de lluvia que arrancarón árboles, antenas y postes de la luz. No fue muy serio, lo peor era la incertidumbre de no saber si lo peor estaba por llegar o si eso iba a ser lo peor que ibamos a ver. Por suerte fue así, y no pasó a más.
Sin embargo son muchos los daños de infraestructuras por toda la zona occidental del país, han muerto 2 personas, desparecido 3 barcos y hay unos 4000 afectados por la tormentar. Y hay alerta de precaución en todas las zonas volcanicas, por posibles deslizamientos de tierra.
Hoy así es cómo se ven las calles;

Sobra decir que me toca quedarme encerradita el finde en vez de mi plan inicial de disfrutar de la Isla de Ometepe con Ales.
1 comentario:
Hola Isa!
Debo ser gafe, me conecto al blog tras meses de ausencia y... ¡tormenta tropical!
Se que esto va con mucho retraso... si tuviera que escoger algo me quedaría con el cartel del autobús.
Espero que sigas dándonos envidia a los que seguimos estancados en la península.
Gomero!
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