
La sensación un poco angustiosa con la que salimos de la Iglesia fruto del sonido de los gritos de la familia maya, se disipó completamente cuando nos encontramos a la anciana de la familia que era la que dirigía el rito, sonriéndonos placidamente. El origen del problema debía ser la incomunicación, al no entender nada de lo que decía la familia maya ya que todos hablan quechí o quiché.

Seguimos paseando por el recinto del mercado y al anochecer, cosa que allí ocurre a las 6 y media, se fueron animando los puestos de comida del mercado. Como ese día no habíamos comido nos sentamos en "Casa Sebastiana". Res o pollo con tortillas de maíz. Foto con la cocinera y sus fogones. Pena que no nos ofreciera cerveza, porque de haber sido, nos hubiéramos puesto a guisar con ella.
De camino a la pizzería donde volvimos a cenar nos hicimos amigas de ……..un niño majísimo que a la salida de la escuela donde van uniformados, contribuía a los ingresos familiares vendiendo baratijas.




...... y charlatanes. Uno muy gracioso que vendía unas acerolas que hacían espuma y se lavaba la cabeza en cada demostración.




LAGO ATITLÁN
Con la retina agotada de intentar fijar imágenes que no son recogidas por la cámara, recorrimos durante 2 horas la distancia desde Chichi hasta el Lago. Precioso paisaje, totalmente abrupto, con un arbolado precioso. Una guatemalteca muy agradable con la que hablamos en uno de los viajes iba a estudiar un posible proyecto de Turismo rural para mejorar el nivel de vida de la población maya, que esta asentada en una zona alejada del Lago y no le llega la mejora que puede llevar el turismo bien dirigido.


Del hotel “Casa del Mundo” ponemos la primera foto en nuestra cabañita en el monte, muy romántica, pero Pili se dedico a poner papel higiénico en las ranuras de las ventanas para que no entraran bichos por la noche.


A las 7 tuvimos cena comunitaria, y gracias a los que los demás saben nuestro idioma (Las Diez del Corral estaban un poco agobiadas por su "olvidado" inglés) estuvimos charlando con una pareja chico–chica de belgas muy jovencitos que llevaban unos 8 meses viajando por Iberoamérica y tenían previsto estar en total 10. ¿Envidia? No se si nosotros nos atrevemos a tanto.
El día amaneció un poco nubladito, con algo de bruma y decidimos recorrer los pueblos más importantes, en el sentido de la primera barca que viniera.
Desde Jaibalito fuimos a Panajachel y desde allí a Santiago de Atitlan. El viaje en la barca fue una delicia, las aguas del lago estaban tranquilas y la nieblilla se iba levantando dejando que vieramos la inmensidad y la belleza del lago.

...que nos llevo a conocer a Maximón. En Google viene una información extensa sobre Santiago Atitlan Maximon que para el que le interese, aquí ponemos un pequeño video...
En la Iglesia leimos una lápida impactante dedicada a los martires de Santiagoque sufrieron la vilencia causada por la guerra civil , entre los años 1966 al 1998, la Iglesia Católica sirvio de refugio en esos años. y ahora sirve de refugio para muchos Santos con guardapolvos en fila ..
Tuvimos la suerte de ser día de mercado y continuamos paseando por el mismo. De menor entidad que el de Chichi, pero también de un fuerte colorido en el que destacaban los huipiles azules de las mujeres y que los hombres llevaban también pantalón autoctono.

De Santiago fuimos a S. Pedro en la misma barca que iban las mujeres con su compra del mercado. Isabel llevaba a sus pies una cesta con gallinas a las que intentaba hipnotizar para que no salieran. Falló en una que se escapo.
De S. Pedro pueblo que lo paseamos de arriba a abajo para ir de un embarcadero a otro fuimos al Hotel pasando por todos los embarcaderos de al margen derecha del lago atendiendo a todas las personas que llamaban a la barca.
Y todavía nos sobro tiempo para darnos un buen baño en el lago y hacernos la foto que Isa puso el primer día en el blog.

Quedan muchas cosas sin contar, los desayunos copiosos en el Hotel Porta, la comida donde Mercedes se sentó en la silla que había usado la Infanta Cristina, las cenas con cervecitas y tapas en los sitos tan bonitos donde nos llevaba Ales…….. la cena de despedida, el montón de veces que entre exclamaciones decíamos ¡¡¡¡¡Ay ..que bien!!!!!!
Pero para que os riáis un poco de lo mucho que nos reímos nosotras os diré que mi hermana Pili se comió una hoja de un árbol que nos dio el guía de Tikal a la vez que explicaba, que no sé de que árbol se hacía chicle de mascar. Tuvo la boca anestesiada durante un rato porque en vez de chicle era anestesia pura para el dolor de muelas.

Un abrazo muy fuerte a nuestros anfitriones … y esperando a la barca que nos regresara a Panajachel… aquí vemos a las dos hermanas soñando como dijimos al principio ¡Hasta el próximo destino!




2 comentarios:
las hojas.... de coca??
no sería esa la de la anestesia?? y seguro que dijo goma de mascar??.... asi que os reías tanto!!!
por cierto, en gloogle???jajaja glu glu!!! BORRACHINAS!!
Niñas!!! Como llamamos a mi madre y a mis tias...¡Las fotos nunca son muchas!!! Son preciosas!
Ha sido una gran aventurilla!! En México os espera un poco de los mismos colores, pero olores y sensaciones diferentes...
¡Con cariño, os esperamos!
La hermana de Ales
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