
Como veis, la visita de tres días del auditor dió para mucho, para trabajar pero también para disfrutar. Así que entre proyecto y proyecto nos fuimos a visitar el famoso Cañón de Somoto, frontera natural con Honduras. Accedimos con los todoterrenos hasta bien adentrado el cañón, por un terreno que en época de lluvias (dentro de un mes, más o menos) queda inundado por la crecida del río.

Allí cogimos una barquita que nos adentró por el cañón,
Hasta que se acaba también la zona navegable
A partir de ahí, se puede seguir el descenso del río a nado o con un neumático, pero eso ya lo tuvimos que dejar para otra ocasión. Tiene que ser entretenido, son más de 3.5km de recorrido, lo que no sé es cómo se vuelve...., quede invitada para hacerlo un fin de semana, pero no sé yo...

Al menos nos relajamos un poco, era una gozada, precioso y no se oía ni un ruido alrededor, salvo el de algún animal (vimos un lagarto enorme) y el de niños bañandose en el río.


Como estas semanas están siendo aburridas de oficina, seguiré tirando, mientrás pueda, de esa semana en Somoto para rellenar este invento del blog.



2 comentarios:
Precioso sitio y preciosas fotos. Podrías reciclarte como reportera.
José Luis
Isa, queremos ver mas!!! Adri
Publicar un comentario