lunes, 30 de junio de 2008

Otra Nicaragua

Esta semana ha sido intensa de trabajo, está con nosotros aquí visitando proyectos una compañera de la Delegación de la ONG en Toledo, para ver con sus propios ojos como se trabaja desde una delegación en el terreno y luego poder defender los proyectos que llevamos a cabo, con conocimiento de causa.

A parte de mil reuniones entre nosotros, con las contrapartes, con los beneficiarios y talleres participativos varios, donde todos hemos aprendido un poco más de todo, hemos estado visitando una zona donde se realiza un proyecto financiado por La Junta de Castilla La Mancha, es tanto de producción agrícola como de fortalecimiento del sector lácteo de la zona. Lo sorprendente, es que yo ya he estado en visitas de campo haciendo un seguimiento de las actividades, pero llevaba un mes y medio sin ir, y he descubierto otra nicaragua. Ha llegado "el invierno", aquí es igual que el verano, pero llueve y eso es lo que provoca otro paisaje, otro país.


Antes


Después






Sin duda que el proyecto ha hecho mucho, en cuanto a que ya están crecidas las plantas cultivadas y eso ayuda a ver ese otro paisaje. Lo mejor es lo que han cambiado las personas, mujeres que antes casi no nos hablaban, te miraban con desconfianza, con poca fé, y el otro día es que hablaban a gritos, explicándote todo totalmente emocionadas viendo lo que tienen entre sus manos con trabajo que han hecho ellas mismas y que antes les parecía impensable. Te cuentan que ahora los niños cogen los pepinos y tomates de la huerta para comer, que ya no tienen que comprar esos productos, y que incluso ha llegado gente de cadenas de supermercado haciéndoles ofertas por su producción, o sea que ni siquiera van a tener que ir a mal vender por ahí.


Antes

Después




Tengo problemas para colgar las fotos y compararlas con las que colgué en abril, pero queda pendiente, en un par de horas me voy al norte para hacer el seguimiento de las comunidades de Somoto, que será ya mi despedida de esa zona, porque ya me queda muy poco, y a pesar de la pena de ayer, por ejemplo de no estar en España para celebrar San Pedro y la Eurocopa, estos días están siendo muy gratificantes porque estoy viendo muchos resultados positivos del trabajo que se hace aquí. Ha llegado la hora de recoger lo que se siembra, y nunca mejor dicho.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho lo que cuentas, cómo lo cuentas y la huella que te va a dejar en cuanto al factor humano de tu trabajo